Comience con un único collar o una pulsera como base para crear su look, por ejemplo, una pieza de la colección T by Tiffany. Después, añada una segunda o una tercera pieza de oro de 18 quilates o platino para diseñar un conjunto equilibrado. La clave es variar las dimensiones: una cadena fina, por ejemplo, puede quedar preciosa con una pulsera más ancha. Y, por supuesto, añadir diamantes es la manera perfecta de aportar sofisticación a cualquier combinación de joyas.